¿DÓNDE ESTÁN LOS SANITARIOS EN SANIDAD?

Reproducimos el artículo publicado en el Diario El Mundo el jueves 17 de junio, de D. Domingo A. Sánchez Martínez, representante Nacional de Médicos Jovenes y Promoción de Empleo del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM)

¿Dónde están los sanitarios en Sanidad?

La Sanidad española no pasa por su mejor momento. Y cuando hablo de Sanidad, me refiero al conjunto de elementos tangibles e intangibles con los que tanto profesionales sanitarios como usuarios nos sentimos identificados y partícipes. Un elemento vertebrador de dicho concepto es el conocido Ministerio de Sanidad.

En los últimos tiempos, y tras haber pasado las últimas dos semanas trasladando a dicho ministerio las reivindicaciones de nuestros compañeros, he sido consciente de una situación paradójica, pero a la vez preocupante que vive esta institución.

¿Dónde están los sanitarios en Sanidad? Pues bien, mi impresión ha sido que se encuentran a las puertas del ministerio, es decir, fuera de la estructura que debe coordinar y legislar las políticas sanitarias de nuestro país y esto es algo que me inquieta sobremanera.

El último ejemplo de ello lo hemos observado con la problemática de la elección MIR.

Esta ocurre al querer modificar un modelo sencillo y transparente sin haber hecho partícipe a las profesiones sanitarias; generando nuevos problemas en un área del Ministerio, la de la Ordenación Profesional y de los Recursos Humanos del SNS, que acumula un largo historial de reformas paralizadas por los tribunales, mientras que las principales que las reivindicaciones de los profesionales sobre dotación, temporalidad y formación se acumulan al otro lado de la valla.

Hoy como ayer se ha evidenciado que no hay una agenda sanitaria y criterios compartidos con el sector, sino una inercia que acrecienta la distancia entre la Administración y sus profesionales y retrasa los debates y reformas eternamente pendientes del SNS.

En definitiva: los interlocutores al otro lado de la mesa no parecían entender el problema generado por la inmadurez del nuevo sistema ni conocer las posibles soluciones necesarias. No por falta de esfuerzo, sino porque faltaba un elemento clave en el otro lado de la mesa: el haber sido partícipes de la experiencia que te da el pasar por los procesos de los que se habla.

Es decir, la problemática era sencilla de explicar y entender para aquel que siendo sanitario se había enfrentado a la prueba de elección del MIR, pero en esas reuniones ministeriales, no pude encontrar a nadie que sencillamente hubiera pasado por la misma en la última década.

La «anécdota» anteriormente expuesta no revela más que la punta de un iceberg en una estructura que debe acondicionarse y recuperarse.

Una estructura que debe dotarse de profesionales sanitarios que conozcan y hayan trabajado la realidad actual de la Sanidad.

Hasta que esto cambie es fundamental contar con la colaboración de profesiones como la médica, la cual, a través del Consejo de Médicos (CGCOM) siempre hemos colaborado en las soluciones.

Nuestra mano sigue tendida. No necesitamos políticos sanitarios con dones de palabra, necesitamos sanitarios con experiencia real y práctica, que doten de auctoritas una Administración que debe de ser motor de la sanidad en España.

En el caso que represento, el de la Formación Sanitaria Especializada, necesitamos líderes que la conozcan y sean críticos con la misma.

Agentes que quieran trabajar de la mano de los actores para fortalecer sus cimientos y hacer que los numerosos problemas detectados se pongan en solución.

Porque en el Sistema Nacional de Salud se necesita un liderazgo que se ancle en las obras más que en las palabras.